Clan DLAN
20 de Febrero de 2018
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EL INVIERNO DEL LEON

La brisa convierte el del río en una hermosa cota de malla. Desde lo alto de esta torre rememoro tiempos pasados. Mis recuerdos acuden prestos, dañinos como un sibilino veneno, al cansado corazón de un anciano.

Resuenan en mi cabeza los ecos de cien antiguas batallas, los rugidos de gloria de cien victorias. Cierro mis cansados ojos y la tintineante letanía del acero se hace más vívida y estridente que nunca, recordándome que quien hoy es pobre y decrépito payaso, antaño fue poderoso rey.

Poso mis manos sobre la áspera piedra de las almenas, única forma para que dejen de temblar. Nada queda del glorioso cuerpo joven, del músculo fuerte y la ancha espalda inhiesta en este cuerpo encorvado y marchito. El encrespado bosque rojizo de mi melena hace ya tiempo que dejó paso a un desierto salpicado de canas amarillentas que el viento azota y desordena.

Hubo un tiempo ya lejano en que mi nombre fue sinónimo de poder y honor, en que era llamado “El León”.¡Dios mío!, ¿Cuánto tiempo hace ya de eso?. Hoy, solo el león blasonado que lucen los estandartes recuerdan ese apodo, y en el corazón antes henchido de valor ya no habita más que la amargura.

A veces, en la soledad tenebrosa de la noche, juraría que puedo oír como se desgranan, uno a uno los granos de arena del reloj de mis días. Noches de duermevela en el que los rostros de aquellos que se fueron regresan nítidos y otra vez jóvenes.

El enemigo derrotado, la mujer deseada, el amigo traicionado y el adorado amor, todos cuantos marcharon tiempo atrás. Oigo sus voces llamándome desde la insondable lejanía “¡Ven, ven con nosotros!”.

Y así, el recuerdo de la sangre derramada, de los labios besados, de los laureles del triunfo hoy secos y los cuerpos que entre mis brazos estreché, surgen de la nada para torturar mis noches y aun mis días, pues ya solo queda la soledad de la senectud y el amargor del viejo que implora la placentera muerte.

La cálida humedad entre mis piernas me devuelve a la hermosa visión del serpenteante río; mi propio cuerpo vuelve a burlarse de mi, creo que me he orinado encima.

Bastaría con levantar mi temblorosa mano, un solo gesto para que un ejército de lacayos acudieran prestos en auxilio de este pobre anciano. No lo haré, odio ver la compasión reflejada en los mismos ojos que antes miraban con respeto y admiración.

¡No!, ¡No puedo terminar así!, consumirse a cada segundo, languidecer como penoso bufón no es admisible para quien ha vivido como magnificente rey.

Un viejo fuego que resulta familiar fluye por mis venas, reúno las pocas fuerzas por última vez. Superada la barrera de la almena, ya solo queda el abismo

“¡Mírame Dios, Harek el León cabalga por última vez!”.

Un solo paso me separa del final, nunca en mi vida he dado otro más decidido.

El aire fresco azota el arrugado rostro, la caída interminable y después el estallido contra las aguas de plata.

Me sumerjo más y más abajo, en el frío abrazo del profundo río que cala en los huesos. Con mi último suspiro el anciano y el rey desaparecen, nace la leyenda.

Por fin me siento en paz.


[quote name='RELATO REFLOTADO']

CRÍTICAS:


Apostle:

Sencillo, compacto y efectivo. Un intenso soliloquio impecablemente narrado, un acercamiento al sentir de un hombre. Se nos plantea el último embite de fuerza de un monarca que se derrumba como una majestuosa y colosal torre. La gloria y la luz del tiempo pasado se hunden en las tinieblas de la muerte. Una muerte que no implica la desaparición de su figura, sino un tránsito hacia los corazones de todos, la transformación en leyenda, la inmortalidad. Es un canto a la grandeza del hombre, un relato impecable, narrado con pulso firme y con las palabras precisas. Virtudes que hacen de su lectura un proceso fluido y placentero. Los últimos pensamientos de una vida memorable que se desmorona, el grito final de un alma poderosa en un cuerpo decrépito que aspira a descansar, pero que su recuerdo le hará vivir para siempre.


REY_CARMESI:

Muy interesante este relato. Yo realzaría su temática. El horror de la decadencia que trae la senectud, el horror de descubrir la traición del cuerpo y el peso de los años. Las enfermedades, la debilidad, el dolor. ¿Es el rey fuerte porque toma las riendas de su vida y decide terminarla mientras aún le queda un atisbo de dignidad o es débil porque es incapaz de hallar esa dignidad en otro lugar para terminar sus días de forma natural? ¿Es su acto premeditado o, por el contrario, es fruto de la decisión de un momento, ese momento en que escucha la llamada del río y acomete su destino como antaño acometiera a las huestes enemigas? ¿A qué obedece su decisión, a un simple acto de postrero orgullo?

La lectura de este relato me ha recordado a Conan el Bárbaro, la película; y no solo por la referencia a la "letanía del acero" sino por las palabras del viejo rey Osric. Con la vejez las piedras preciosas pierden su brillo, el salón del trono se torna prisión y no queda más que el amor de un padre por sus hijos. ¿Acaso el rey del relato de Alexandra no tendría hijos? No parece extremadamente enfermo o que sufra un gran dolor. ¿No hay nada en su vida que le empuje a seguir viviendo, puede más esa envenanada melancolía, el recuerdo de la gloria pasada? La conclusión me parece clara. Es muy dificil vivir si no está en paz consigo mismo.

Me parece curiosa la forma que tiene de acabar su vida, el medio que escoge para poner fin a sus días. Lanzarse desde las almenas hasta el agua. Melodramática, y, a mi modo de ver, paradójicamente femenina. Me ha recordado a la bella Elisabetha del Drácula de Coppola entregándose a las aguas al creer que jamás podría volver a ver a su amado conde.

Otro tema, que ya ha destacado Apostle, es la otra inmortalidad, o mejor, la otra vida, la "vida de la fama" que dijera Manrique.

Desde el punto de vista estilístico y gramatical es cierto que se lee con gusto y es bastante correcto. Aún así echo en falta otro "repaso" por parte de su autora. Podría dársele más brillo a la construcción en aspectos concretos.
"La brisa convierte el "del" río", la coma de la segunda frase, o el "sumerjo más y más abajo" (cuando la idea de la inmersión en el agua ya implica "per se" que es hacia abajo) han roto mi inmersión (valga la redundancia) en el relato en esos puntos. A eso añadiría alguna cuestión menor de puntuación. En cualquier caso se trata de cuestiones menores. Es, a mi juicio, un relato muy interesante, sencillo y correcto.


Rhaenys:


Un relato con mucha fuerza, breve pero intenso. Muy acertada la elección del argumento, que me parece lo más interesante, así como la forma de plasmarlo. Al igual que Rey_Carmesí, me planteo si el suicidio del León le hace realmente glorioso: la autora así parece mostrarlo, es su última gran hazaña, tomar su propio destino entre manos y controlar la forma en que termina su vida, escapar a la decrepitud y al dolor de los recuerdos. El suicidio, no obstante, no suele engrandecer a nadie, por muy sublime y dramática que sea su ejecución. Lo que sabemos es que éste que fuera en su día un gran hombre, no tiene hoy día alicientes para seguir viviendo, y eso hace que para mí al menos el relato esté teñido de desesperanza. Sus sentimientos están muy bien expresados, el horror que siente hacia su decadencia física, el contraste entre los recuerdos de sus gestas pasadas y la incontinencia que le hace orinarse encima en el presente.

Coincido también con Rey en la conveniencia de haberle dado un repaso a este texto para corregir algunas faltas y mejorar la estructura. Ese "del" que sobra al principio es muy molesto, porque ya de entrada te hace dudar de si está refiriéndose a algo, o es una errata: mala forma para zambullirse en una historia. Un pequeño lavado de cara mejoraría la experiencia de lectura de este contundente relato.


Darsha:

Creo recordar que ya había leído este texto con anterioridad, pero en aquella ocasión no me resultó atractivo. La temática del mismo no me parece novedosa, ni siquiera interesante para conformar un relato en sí mismo. Por el contrario, da la impresión de ser el prólogo o el epílogo de algo mayor, un fragmento que necesita de más contenido para que cobre importancia. El final trágico de un tirano llevado a cabo por su propia mano no me despierta simpatías, ni me produce emoción de ningún tipo. Envejecer sí, pero en este caso el relato sólo está orientado a la pérdida de la plenitud de las condiciones físicas, a la nostalgia por la juventud extinta. Claro, Harek no teme morir, no teme ser odiado, no deja mayor recuerdo que la gloria mostrada en la batalla (como las anécdotas del ejército que contaba continuamente uno de mis excompañeros de trabajo). Harek está bien en el fondo del río.

Interesante la observación de Rey Carmesí sobre la masculinidad o feminidad del método empleado por el suicida. Es correcto, un guerrero se quitaría su vida con su propia arma, o en su defecto ataría una cuerda a su cuello para ligarse con la muerte. No obstante, la ventaja de precipitarse al río es que además de acabar con su vida, permite hacer desaparecer el cadáver de la vista de los demás. De esta forma, la leyenda se construiría además sobre los cimientos de una desaparición misteriosa ¿Sus súbditos esperarían el regreso del decrépito rey? (me refiero a Harek, no a Carmesí)

En cuanto al estilo... El "del" inicial creo que se debe más a una errata que a un problema de sintaxis. Molesta más la continua anteposición de adjetivos a los sustantivos: sibilino veneno, cansado corazón, cansados ojos... En estos casos se suele hablar de estilo pretencioso. En realidad molesta por lo reiterativo del recurso, no por su empleo en sí. Rechina además la repetición de palabras como: cuerpo joven, del músculo fuerte y la ancha espalda inhiesta en este cuerpo encorvado y marchito; o de conceptos como la de la inmersión apuntada por Rey o la de: desgranan, uno a uno los granos. En definitiva, el texto necesita una revisión.

De todas formas, algunas de las imágenes que nos ofrece Alexandra son muy sólidas, la narración fluye sin altibajos, y la visión del rey de su propio cuerpo marchito es creíble, honesta. Me alegra haber vuelto a encontrarme con este texto, aunque no sea uno de mis favoritos.[/quote]